La Chilanguita Masaryk

100% hecho en México. Este concepto, que viene gestándose desde hace dos años con la inauguración de su primer sucursal en Satélite, se ha expandido cada vez más por la ciudad hasta llegar a una de las zonas más concurridas de la capital. Con una decoración muy viva y colorida en cuyas paredes están impresos los rostros de personajes del cine mexicano, este restaurante-bar de comida y folclor mexicano, como se autodenomina, llega para complacer a todos aquellos que buscan una noche de reventón desmedido en medio de personajes como El Chavo del 8, El Capitán América, Goku, entre otros, quienes se encargarán de atenderte y llevar las bebidas a tu mesa.

Entre semana comienza a operar desde la una y media de la tarde, por lo que es muy común que los oficinistas de la zona lo tomen como guarida para desahogarse (¿o será al revés?) de sus problemas y estrés laboral con algunas bebidas y una jugosa arrachera o un molcajete.

Una característica que hace sobresalir a este restaurante-bar de entre el resto de sus competidores es que tienen promociones todos los días de la semana, como la de los martes, la cual consiste en regalar un pomo para aquellos que cumplen años durante el mes en curso, la de los miércoles, que consiste en ofrecer algunas botellucas a mitad de precio o la de los domingos incluso, cuyo buffet de comida mexicana invita a que asistas con toda la familia.

Sin embargo, los mejores días son los viernes y sábados cuando realmente su ambiente de fiesta llega a su punto máximo. Si llegas alrededor de las siete de la noche, es muy probable que te encuentres con algún mariachi amenizando la cena de los que ya se encuentran ahí, todo esto pareciera un ritual de preparación para lo que está por venir ya que posteriormente el DJ comienza su mezcla que incluye rolitas de grupos como Ha-Ash, Reyli, Gloria Trevi, Paulina Rubio, pasando por algunas baladas románticas y llegando al inevitable ritmo reggaetonero para después alternar con un grupo en vivo que toca covers de pop y rock nacional.

Aunado a ello, se encuentran en el lugar un payaso que “regala” rosas hechas con globos a las chicas lindas por petición de sus acompañantes (bueno, en realidad las vende) y un personaje dispuesto a darte “¡Toques, toques!” (No pienses mal, es la famosa maquinita de choques eléctricos).

El punto climático de la noche llega junto con el tercer y último set del grupo, es aquí cuando a manera de fiesta de salón tipo boda o XV años, comienzan a repartir globos y a tocar canciones para que toda la gente se anime a bailar. En esta instancia muchos dejaron las inhibiciones un par de tragos atrás, por lo que el bar parece respirar y tener vida propia si lo miras desde afuera.

Si buscas un lugar con gente bonita, amena y dispuesta a socializar, sin duda esta es la opción. Si asistes no olvides pedir el Fuua (sí, en honor a ese personaje ebrio que alguna vez nos hizo reír en YouTube), una bebida exclusiva de la casa cuya base es Jägermeister y Burn, un shot que te pondrá pilas para pasarla muy bien.