La importancia de dibujar

Recuerda que tu hijo usualmente no dibuja “algo” específico; ellos están disfrutando y aprendiendo del proceso total de hacer garabatos y mover los lápices para crear formas. Celebra el proceso, no el producto y sigue con la diversión.

Te darás cuenta de que las primeras pinceladas y puntos que hace tu hijo, usualmente con un puño de agarre, pronto se convierten en garabatos ligeros y en movimientos hacia atrás y hacia adelante. Crayones de cera, tizas y lápices de colores cortos y gruesos, son ideales para usar en esta etapa. Los niños de uno a dos años de edad, todavía utilizan mucho su boca como una manera de averiguar acerca de los objetos, por lo que los utensilios para garabatear deben ser no tóxicos, sin tinta y lavables.

Los niños no han aprendido todavía a distinguir entre dónde deberían garabatear y dónde no. Requerirás de paciencia y comprensión para celebrar la capacidad recién descubierta de tu hijo para hacer garabatos, pero ¡asegúrate de que sólo garabatee donde sea correcto! Para ello, bríndale información clara y distráilo, en su lugar, con algo más apropiado para hacer.

Tu niño no recordará cómo sostener todavía el crayón correctamente; sin embargo, y en todo caso, está disfrutando de la experimentación con diferentes manos, posiciones y agarres. Espera hasta que tu hijo haya desarrollado una preferencia clara de mano (por lo general alrededor de la edad de dos años) y luego dale lápices triangulares para evitar en lo posible que agarre el lápiz con el puño, es decir, con las yemas de los tres dedos formando una posición de trípode.

En lugar de preguntar “¿Qué es eso?”, prueba con “Dime lo que estás haciendo”. Demuestra tu interés a través de la alabanza y el aliento; haz comentarios continuos sobre lo que tu hijo está haciendo y trata de no bombardearlo con demasiadas preguntas.

Poco a poco, desde los garabatos comenzarán a emerger líneas y formas humanas. El niño por lo general dibuja a una persona o personaje como su primera representación de la “vida real”. La forma en que esto ocurre muestra una secuencia muy típica de desarrollo y te sentirás intrigado al ver esto; guarda muestras para revisarlas después.

Suministra abundante papel de desecho. Trata de tener siempre a la mano una bandeja de papel y un bote con los implementos. Busca colores y texturas diferentes.

Compartir ratos de dibujo y arte ayuda a tu hijo a adquirir todo tipo de destrezas del desarrollo. Estas experiencias fomentan el lenguaje, lo ayudan a entender los conceptos de cantidad y espacio, así como a desarrollar movimientos hábiles con los dedos. Los niños disfrutan la creatividad, pero sobre todo, se sienten seguros y confiados en su relación contigo.

Comienza por pensar en ofrecerle a tu hijo un rango más amplio de oportunidades artísticas. Prueba con una pizarra con tiza que esté a la altura del niño, o con una pizarra blanca con implementos lavables; enséñale a usar el “mouse” electrónico o a la alfombrilla táctil y un juego simple de pintura de este sitio web. O bien, un juego simple de pintura en un teléfono inteligente o en una tableta de pantalla táctil.