Leer historias a tu hijo y compartir con él libros y cuentos

Nunca es demasiado temprano para empezar a compartir libros con los niños. Usted no tiene que esperar hasta que ellos sean capaces de pasar las páginas o empiecen a hablar. Disfrutar las historias que se les leen, hablar de libros, leer cuentos y familiarizarse con ellos…todo esto crea un entusiasmo y un interés en los niños, que probablemente permanecerá con ellos y los hará querer recrear el placer de leer y la diversión por sí mismos

La hora de acostarse es a veces vista como el mejor momento para leer cuentos, pero los adultos y los niños podrían estar cansados para hacerlo. Hay toda una serie de otras oportunidades para leer con los niños, por ejemplo, en el consultorio del médico o en un viaje. Contar historias es también importante, ya sea que se trate de cuentos transmitidos de padres a hijos, de historias inventadas que involucran al niño o narraciones con personajes y tramas familiares. Hablar de las imágenes de un libro ayuda a los niños a entender el significado de la historia, mientras que hablar sobre la historia, los puede ayudar a hacer conexiones con su propia vida o con otras historias que han visto u oído.

Los niños se pueden representar a ellos mismos la historia o usar pequeñas figuras, bloques o sus dedos para representarla, así como volver a contarla en sus propias palabras o con la ayuda y el estímulo de un adulto. Tal vez quieran hacer un dibujo después, lo que promoverá una mayor discusión y los ayudará más tarde cuando cuenten o escriban sus propias historias.

Los niños disfrutan de la confianza de volver a las mismas rimas o historias y a menudo se unirán a ellas repitiendo frases o diciendo lo que oyen. A medida que las conocen, decidirán cuáles son sus favoritas para escucharlas una y otra vez. Esto es bastante normal, ya que están construyendo la participación en las historias individuales y la familiaridad con los diferentes tipos de historias.

Esto los ayudará a comprender la estructura del cuento, predecir lo que vendrá después y llegar a conocer cómo el lenguaje de los cuentos se diferencia del lenguaje cotidiano. Por ejemplo, no solemos decir “había una vez, en un país muy lejano”. Todo esto les dará confianza en sí mismos y los ayudará cuando comiencen a leer y a escribir por sí mismos.

Leerles en voz alta a los niños no solo promueve el debate sobre los significados de la historia, sino también sobre cómo funcionan los libros: la dirección de la impresión, cómo se repiten las palabras conocidas y la relación que hay entre las palabras y las imágenes.

Seleccionar libros es mejor como una actividad conjunta; pero los niños también necesitan tiempo para buscar y seleccionar sus propios libros, ya que esto los ayudará a desarrollar sus propios intereses y a decidir cuáles son sus favoritos. Frecuentemente, ellos utilizan las fotos de los álbumes familiares para contar su propia historia; esto desarrollará su imaginación y los ayudará a comprender cómo funcionan las historias y cómo se desarrollan los eventos. A veces pueden sorprender a los adultos al recordar historias familiares palabra por palabra con la misma entonación que la han oído de ellos. Esto no es hacer trampa, sino saber cómo se siente ser un lector.