Maneras para mantenerte hidratada en el trabajo

Tomate un momento de hidratación

Angelita Marín, miembro del Colegio Mexicano de Nutriólogos, comparte para Salud180 siete maneras de mantenerte hidratada en tu trabajo, ya que es donde probablemente pasas más horas del día y el no beber suficiente agua podría afectar tu estado concentración y productividad.

1. Llega al trabajo hidratada. Lo puedes lograr si tomar un vaso de agua al levantarte o en el desayuno.

2. Rehidratarte cada hora o cada dos horas durante tu jornada laboral. Aquí podrías tomar un vaso de agua en cada lapso.

3. Aprovecha los descansos para incluir el consumo de líquidos, esto te ayuda a despejarte y a aumentar un nivel de concentración.

4. Bebe agua natural durante la comida. No es recomendable hacerlo antes porque causa saciedad y esto podría interferir en el consumo de otros nutrientes esenciales.

5. Aumenta el consumo de frutas y vegetales, ya que contienen una importante cantidad de agua. Incluye vegetales de hoja verde; sandía, pera, melón, mandarina y cítricos en general.

6. Lleva contigo una botella de agua natural. El hecho de tener el líquido al alcance o disponible a en todo momento y en cualquier lugar al que acudas es más fácil que cubras tus necesidades diarias.

7. Modera el consumo de sodio o alimentos salados, ya que el organismo tiene que diluir este mineral en la sangre y esto provoca más sed. Si consumes algún alimento salado trata de tomar más agua para compensar el gasto.

Actividades y ambiente marcan las necesidades

La también nutrióloga de Nestlé Pureza Vital agrega que las recomendaciones acerca de la cantidad de agua que cada persona debe tomar son individuales, ya que dependen de diversos factores como la edad, género, actividad laboral y ambiente.

El tipo de trabajo afecta las necesidades de agua. Por ejemplo, el trabajo extenuante, sobre todo en los días cálidos, aumenta la transpiración por lo cual los requerimientos de agua son más altos.

Igualmente, en ambientes de oficina con aire acondicionado aceleran la pérdida de agua en el organismo y, por consecuencia, aumenta la necesidad de beber más agua.

Es fundamental estar hidratados para que el cuerpo funcione adecuadamente y tu rendimiento laboral no baje. Diversos síntomas indican que estás perdiendo agua, además de los ya citados, la sed, orina concentrada o en poca cantidad, resequedad en boca, ojos y piel son otros indicadores.

Cada trabajo exige un nivel diferente de esfuerzo físico, por lo que se necesitan diferentes niveles de hidratación.