Salva tu matrimonio

El matrimonio puede ser visto como un contrato de amor entre un hombre y una mujer. El “Acepto” salido de tu boca y la de tu pareja, sella la promesa de que ambos se amarán a pesar de las dificultades y todas sus diferencias. Junto con tus amigos y familiares, celebras la esperanza y sueños de tu futuro. Hay momentos difíciles donde parece que las cosas no funcionan. Tal vez seas tú, o tal vez tu pareja. Tal vez sea incluso por algo inevitable.

Con el aumento continuo de la tasa de divorcios en todo el mundo, parece que es la salida más fácil de tomar. Por otra parte, te preguntas: ¿realmente quieres acabar con todo? ¿Realmente te rindes así no más? Si la respuesta a estas preguntas es no, entonces tienes que cuestionarte, ¿Cómo puedo salvar mi matrimonio?

Las 3 principales razones por las que el matrimonio se acaba en Primer Lugar

Con el fin de salvar tu matrimonio, es necesario abordar el problema desde sus raíces. De los diversos estudios sobre el matrimonio y consejeros matrimoniales, las razones más comunes y recurrentes para el fracaso del matrimonio están identificadas.

• Egoísmo. ¿Qué acerca de mí?¿Qué hay de lo yo quiero?¿Qué pasa con mis necesidades? Estas son las preguntas más comunes que indican egoísmo. Pensar demasiado en ti mismo puede hacer que tu pareja se sienta privada.
• Demasiada expectativa. Centrarse demasiado en el aporte de tu pareja en el matrimonio dará lugar a malentendidos. Todo comienza cuando comparas a tu pareja con tu ideal. Esta comparación hará notar cada pequeño error que comete. De esta manera, te sentirás menos satisfecho con tu cónyuge.
• Falta de comunicación. La comunicación es uno de los aspectos más importantes de tu matrimonio. Es la clave para resolver los malos entendidos y otros temas. La mayoría de los matrimonios fracasan porque no se habla.

¿Cómo puedo salvar mi matrimonio?

Teniendo en cuenta las razones principales por las que el matrimonio no funciona, puedes salvar tu matrimonio resolviendo los problemas uno por uno. Deja tu orgullo y pon de tu parte para que las cosas funcionen.
• Deja tu orgullo y pensar demasiado sobre ti. Empieza a considerar lo que tu conyugue necesita y quiere. Equilibrar las cosas. Recuerda que no siempre todo puede ser acerca de ti, y tampoco acerca de tu pareja. Aprende a comprometerte.
• Reduce tus expectativas y distingue la realidad de lo ideal. Te casaste con otra persona por quien es. Se más comprensivo y ayúdense entre sí. La paciencia para con el otro es fundamental. Para las críticas y acepta el hecho de que tu esposo no es perfecto, al igual que tú.
• Evita las discusiones acaloradas y peleas. Hacer preguntas es mejor que acusar a tu pareja. Piensa con cuidado de lo que quieres y necesitas decir. En vez de gritarse mutuamente, digan las cosas de una manera agradable. Tengan una conversación cuando empiecen a calentarse, haciendo una pausa por un momento.
• Hablen entre ustedes. Nunca dejes pasar un día entero sin hablar. Déjale saber a tu pareja cómo te sientes y lo que piensas. La comunicación es importante no sólo para resolver problemas en la relación, sino para asegurarte de que tu cónyuge sepa lo mucho que amas a él o ella.
• Escucha. No te limites solo a hablar. Necesitas oír y comprender los pensamientos y emociones de tu pareja.

Estas son las cosas más importantes que tú y tu pareja deben hacer, para que las cosas funcionen y salves tu matrimonio. Aparte de estos consejos, también hay otros para relaciones que se pueden clasificar para hombres y mujeres. Recuerda que el matrimonio es un arreglo de dos vías. En una relación, ambos deben poner de su parte para tener un matrimonio feliz y duradero.

Al igual que los hombres, las mujeres también tienen que hacer esfuerzos tanto como sean necesarios en una relación. Dado que las mujeres son de manera natural más emocionales que los hombres, hay una tendencia a presentarse mal entendidos. Si eres una mujer preguntándose ¿cómo puedo salvar mi matrimonio? Debes tener en cuenta algunas cosas.

• Se paciente con tu marido. Nunca le des cantaleta. Está bien hacerle preguntas, pero no le moleste demasiado.
• Escucha su explicación. Confía en lo que tu marido dice la verdad.
• Cuídate. El matrimonio no es una razón para que no te cuides. Buscar lo mejor siempre será más adecuado para tu marido.
• Controla tus emociones. Evita permitir que tus emociones nublen tu juicio.

Recuerda, un matrimonio es una unión entre dos personas. Cada uno de ustedes debe poner el suficiente tiempo, esfuerzo, y por supuesto amor; con el fin de mantenerse felices y contentos, y cumplir con su promesa para siempre. Mientras todavía puedas, lucha por el matrimonio y para que las cosas funcionen.