Si tus hijos se distraen en clases, te decimos cómo ayudarlos

“Mi hijo se distrae en clase”; esta exclamación, repetida con frecuencia por muchas madres, resulta una de las preocupaciones más recurrentes vinculadas a los niños en edad escolar. La falta de atención en los niños puede alterar el nivel de aprendizaje y las calificaciones de nuestros pequeños.

Existen muchas publicaciones que intentan abordar esta temática desde diversos puntos de vista. A continuación, brindaremos una aproximación a la diferencia entre la pérdida de concentración y el déficit de atención TDA, así como también recomendaciones y ejercicios para realizar en la escuela y en la casa.

Mi hijo se distrae en clase: ¿qué debo hacer?
Diferencia entre pérdida de concentración y el déficit de atención

Antes de abordar este tema, es importante hacer una distinción entre un niño que pierde la atención en clase por estímulos externos y aquellos que efectivamente sufren del padecimiento llamado déficit de atención, llamado TDA por sus siglas.

La primera condición es más común de lo que los padres creen y nunca suele permanecer durante mucho tiempo. Generalmente, se trata de algo temporal y, si se les proporciona los estímulos necesarios, recuperan de inmediato su capacidad para concentrarse.

En el segundo grupo se encuentra sólo un 5% de la población infantil. El déficit de atención es permanente, pero de igual forma los niños que pertenecen a esta población necesitan incluso más ejercicios de concentración que los primeros.

Recomendaciones y ejercicios para recuperar la atención

Como expusimos en el apartado anterior, los ejercicios de concentración resultan beneficiosos para niños con pérdida de atención temporal por estímulos externos y para niños que sufran de TDA. Para ambos, es importante diseñar estrategias que se desarrollen en el salón de clase y luego sean reforzadas en la casa.

A continuación, explicaremos las acciones que se pueden implementar en ambos ámbitos:

Plan para el colegio

Es importante que converses con su maestra para que juntas planifiquen una estrategia dirigida al niño distraído. En este sentido, las acciones más recurrentes que incluyen las estrategias docentes actuales para llamar la atención del infante son:

  • Ubicar al niño en las primeras filas frente al escritorio de la maestra.
  • Alejarlo de los niños más conversadores, pero igualmente permitirle mantener su interacción con los demás compañeros de clase.
  • Hablarle constantemente mirándolo a los ojos, esto hará que el niño sienta la necesidad de estar alerta.
  • Hacerle preguntas sorpresa con frecuencia.

Sin embargo, no todo este plan debe concretarse en el colegio. En casa también se deben realizar ciertas acciones para reforzar en el niño su capacidad de estar atento.

Plan para la casa

Existen múltiples opciones para reforzar la atención de los niños en casa. Comenzaremos primero por las acciones vinculadas al estudio o al repaso de sus actividades escolares.

¿Cómo realizar las tareas escolares?

Resulta fundamental que el niño que presenta problemas de atención cuente con un espacio de estudio propio para realizar sus tareas. Debe contar con un escritorio o mesa propia y una silla ergonómica, ha de gozar de buena iluminación y no debe tener juguetes o elementos distractivos alrededor.

Asimismo, debes apagar el televisor y alejarlo de su tableta o celular mientras realiza su tarea. No te quedes junto a él observándolo mientras hace su repaso; más bien circula por su habitación, sal y vuelve a pasar a su lado. Esta acción es análoga con la conducta de la maestra en el salón de clase y sentirá así tu apoyo al realizar sus deberes.

Además, indícale que comience sus deberes siempre por las que le cuesten más dificultad. De esa manera, no se sentirá frustrado ni abandonará sus obligaciones.

Siempre felicítalo cuando termine sus tareas en casa. Así, se sentirá animado para continuar estudiando y realizando sus tareas; también se sentirá orgulloso de su esfuerzo.

Actividades extracurriculares
  • Inscríbelos a clases de música, por ejemplo, de piano o violín. Las actividades motrices estimulan la paciencia y concentración.
  • Pon al niño a dibujar mandalas o llévalo a clases de pintura.
  • Regálale un rompecabezas y ayúdalo a montarlo.
  • Juega ajedrez con tu hijo.
  • Ponlo a recortar figuras; esta acción también estimula su atención.

Con estas sencillas acciones, la atención de tu hijo se incrementará en gran medida. Recuerda que, si tienes dudas con respecto al déficit de atención, puedes realizarle a tu hijo un test para descartar esta patología con tu pediatra, un psicólogo o un neurólogo.