Tips para ser una experta en besos

• Antes de un beso. El momento previo a unir sus labios es muy importante, ya que es cuando se siente la tensión a lo más. Si lo tomas despacio y te vas acercando poco a poco harás que el beso no se dé de manera tosca o precipitada y que el simple hecho de esperar aumenta la tensión y lo haga aún más deseado.
• No aprietes la boca. Los nervios pueden hacer que hagas cosas raras con la boca, pero ¡no! ¡suéltala!. Deja que tus labios se muevan suavemente y no los aprietes, ya que eso puede provocar un beso incómodo, duro y seco.
• No te abalances desde un principio. Comienza despacio y después sube la intensidad. Lo primero en un beso son los labios, no la lengua. Comienza suave, jugando con los labios, sin correr, abriendo levemente.
• Respira. Si estás en una sesión de besos, no te apresures, entre beso y beso puedes respirar, alejarte un poco, verlo a los ojos, sonreírse y después continuar. Debe de ser algo divertido y relajado, no atascado y brusco. Es mejor separarte para recuperar el aliento que intentar hacerlo a la mitad de todo.
• Control de humedad. La saliva en exceso en los labios no es atractiva. No. Un poco de humectación está bien, de hecho es mejor que todo seco, pero no vayas a llenar tus labios de saliva justo antes de besarlo ya que puedes matar el momento. De igual forma jugar con la lengua es sexy, pero no lo es cuando de plano es un lengüetazo… es un chico, no una paleta helada.
• Suelta el cuerpo. No te dejes llevar por los nervios y te pongas tensa cual momia. Relaja el cuerpo y deja que el resto se mueva con naturalidad. Las manos no van enganchadas a los lados, puedes sutilmente tomar su cabello, su cara, su espalda o brazo, que sea un movimiento natural.

Besar debe de ser algo muy divertido, así que no te estreses, relájate y permítete disfrutar de la experiencia.