¿Vas a iniciar una relación nueva?… Es normal que pases por esto

Al comenzar una nueva relación aparecen los miedos comunes, en hombres y mujeres, sobre lo que viene. Las experiencias de las que han formado parte antes dejan sus huellas grabadas. Y todos, en algún momento, sienten temor de repetir historias.

Hay personalidades más audaces, atrevidas y con alta adaptación el cambio, pero no significa que no tengan miedo. La diferencia es que, quizá, son más decididos a la hora de conocer a alguien.

5 miedos comunes que surgen cuando empiezas una relación

Empezar una relación genera una ansiedad lógica en las personas que solo desean estar felizmente acompañados. Se sienten muy bien cuando están con esa persona, pero a su vez están los temores. Pueden considerarse como un mecanismo de defensa para no sufrir, aunque en verdad no siempre hay riesgos reales.

En algunas ocasiones, estos miedos comunes a todos provocan un retraimiento en el individuo. Es como una barrera social que le impide avanzar hacia el camino de un nuevo amor. Otras veces, es más fácil superarlos y se olvidan con algunas citas. Veamos cuáles son los miedos comunes más recurrentes.

Miedo al fracaso

Quienes viven una ruptura sentimental como un fracaso, se fijan luego niveles muy elevados para volver a intentar. Antes de comenzar, ya están pensando en todas las causas por las cuales no va a funcionar. Es entonces cuando las emociones son reprimidas y se convierten en otra persona.

Suele ser un conflicto en las parejas porque se manifiesta con actitudes inmaduras que boicotean la relación. No quieren ser vistos juntos o tienen cambios de ánimo abruptos porque dudan de un futuro.

Hay que tomar con más calma cada romance, relajarse y disfrutar cada encuentro. Es importante hablar para ganar confianza y, sobre todo, reír. La alegría es un buen remedio para todos los males.

Miedo a perder su vida personal

Entre los miedos comunes al empezar una relación perder espacio y tiempo para sí mismos está bien arriba. Más aún si han estado mucho tiempo solos y han ocupado cada minuto de sus días con diferentes actividades. La duda que surge es qué tendrán que sacrificar para estar con su pareja.

También es probable que las personas hayan experimentado una relación emocionalmente dependiente antes y no quieran repetirla. Es normal que teman perder nuevamente la individualidad que ganaron en su soltería.

Sin embargo, cada relación es diferente, y reconocer los errores anteriores es muy positivo para aprender. Están identificando aquello que les hizo daño, por lo que tienen la posibilidad de revertir la historia.

Miedo a la intimidad

En especial, las personas que han pasado mucho tiempo sin pareja experimentan el temor a volver a conectar sexualmente con alguien. Aparecen la vergüenza a ser vistos desnudos, a no cumplir con las expectativas o no saber cómo comportarse en la cama.

Es natural, y lo mismo están pasando por la cabeza de su compañero. Se están reconociendo mutuamente y, con el tiempo, aprenderán más sobre las preferencias de cada uno. Así que, no hay ningún problema en ese aspecto: solo deben hacer lo que su cuerpo pide.

El sexo es un momento para ser felices y satisfacer los deseos más profundos. Los besos y las caricias serán quienes guíen la escena y todo fluye cuando hay atracción.

Miedo a la falta de compromiso

Sucede que no todas las personas están buscando lo mismo en una relación y no significa que esté bien o mal. Entre los miedos comunes, la falta de compromiso también se hace presente en hombres y mujeres.

Enamorarse, tener expectativas altas y que la respuesta del otro lado no alcance es una posibilidad. A veces se encuentran en momentos distintos de sus vidas. Unos buscan un compromiso serio a largo plazo y otros pasar un rato divertido.

Quienes están en este grupo tienen la solución a su alcance. Es importante conversar frente a frente y poner sobre la mesa las verdades de cada uno. Lo que esperan, lo que pueden dar y lo que no… el resto es decisión personal.

Miedos a ser engañados

El fantasma de la infidelidad ronda en todo el universo y las personas lo llevan en sus mochilas. Es extraño, pero la mayoría imagina que puede ser víctima de algún engaño.

Algunos, porque ya lo han sido en el pasado, forman la falsa creencia de que todas las parejas son iguales y caen en la tentación. Otros, porque comienzan una relación con una persona con fama de galán y los celos acechan.

Si no pueden confiar en una pareja es difícil que puedan avanzar, ya que la seguridad en la relación es una de las bases para que funcione. Las experiencias anteriores fueron con otras personas y deben quedar en el pasado.

Conclusión

Los miedos comunes al comenzar una nueva relación son necesarios, normales y hay que eliminarlos. Se logra con confianza en uno mismo y en la persona que se tiene al lado. Las historias pasadas dejan enseñanzas y, si las aprovechan, no hay riesgos en el presente.